Plaza Mayor de Trinidad

Trinidad :

La ciudad de Trinidad se ubica en el centro de Cuba, al sur de la provincia de Sancti Spíritus, que es la capital de la provincia con igual nombre. Museo Romantico de Trinidad La Villa de la Santísima Trinidad fue la tercera villa fundada por la Corona española en Cuba, a principios de 1514, y se coloca entre las primeras 7 villas por los españoles en el archipiélago cubano. Esta se fundó con la presencia de Diego Velázquez de Cuellar, donde se localiza actualmente el Parque Martí, con la primera misa a la sombra de un jigue y a cargo del padre Fray Bartolomé de las Casas, evoluciona con rapidez y se convierte en una de las mas prósperas de la mayor de las Antillas.

Las tierras de la zona eran pródigas para los cultivos y con una acentuada preferencia para la ganadería y el tabaco, aunque ya existían los primeros campos de caña con una rudimentaria producción de miel y azúcar mascabada. La sublevación de los esclavos haitianos permitió a Cuba acceder al mercado internacional azucarero con precios ventajosos. Producir el dulce producto constituía un excelente negocio para los hacendados, la inversión era mínima y la producción terminada salía del sudor y el sacrificio, del golpe y el suplicio, de la mano de obra esclava.

De acuerdo con datos de la época, ya en 1774 la villa trinitaria tenía mil 207 negros y 20 años después había cinco mil 234 sometidos a la servidumbre. A mediados del siglo XVIII existían 25 trapiches y, muy próximo a la última década de ese período, se reportaban 40 pequeñas fábricas que elaboraban unas 60 mil arrobas de azúcar y unas 700 botijas de miel.

En los primeros años del siglo XIX, con la introducción de las máquinas de vapor, se perfecciona la tecnología que requiere de más brazos esclavos para mantener los bajos costos y de hecho ofrecía, añade, mayores riquezas a los hacendados criollos. Para esa fecha se abre una de las épocas de oro en la sociedad trinitaria, aunque no así para los miles de hombres y mujeres que llegaron como esclavos de tierras africanas. Van ha tener su punto de partida en 1801, con la visita a la ciudad del sabio alemán Alejandro de Humboldt y con la llegada posterior de creadores, artistas, pintores, artesanos y comerciantes.

Cuarenta años después, La Trinidad muestra un novedoso rostro para todo el Caribe y América al contar con monumentales palacetes, plazas, iglesias y casonas coloniales que hoy son patrimonio histórico. Por sus calles empedradas, una de las primeras villas cubanas que tuvo ese privilegio, comienzan a caminar visitantes de todas las latitudes para disfrutar de la arquitectura acomodada a las realidades del país: casas con enormes puertas y ventanales de madera preciosa, y espaciosos patios plenos en flores. Para esa época, comenta Fernández de Lara, ya estaban edificados los palacios de Brunet, frente a la Plaza Mayor, el de la familia Bécquer y el de Iznaga y Borrell. Los trinitarios, en medio del esplendor industrial (1790-1846) lograron tener casi el 50 por ciento de los ingenios del país (120).

Plaza Mayor de Trinidad

En la última mitad de la década de 1840, comienza la decadencia económica, declina la industria del azúcar y faltan fondos para invertir en el mejoramiento de las tierras. Por otro lado, los acaudalados nacionales temían a las sublevaciones de los esclavos que ya se habían alzado en los años 1772, 1773 y 1778. Documentos del Archivo de Historia de la villa recogen la revuelta de los esclavos (1838) en Manaca-Armenteros y que se extendió al de Santa Isabel y al Maisinicú de Palmarejo, entre otros centrales, cuando en el Valle había casi 12 mil esclavos.

La ciudad de Trinidad se conserva casi intacta, sus calles de piedra, sus casas coloniales muy bien conservadas, sus iglesias, sus palacios, a las personas que nos visitan le parecerá estar viviendo la época colonial.

Iglesia de Trinidad

También llamada la Ciudad Museo de Cuba, tiene el privilegio de ser una de las localidades coloniales del país y califica además entre los conjuntos arquitectónicos más completos y conservados del continente americano. Se asentó junto a las márgenes del río Guaurabo, donde los españoles encontraron una población aborigen utilizada como mano de obra, tierras fértiles y excelentes puertos para la preparación de expediciones.

Hay que destacar la labor de conservación y restauración que emprende la oficina del conservador de Trinidad, además del amor por su ciudad de sus habitantes. Esto hace que sea una de las ciudades mejor conservadas de América, e inscribirse en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco junto al Valle de los Ingenios en 1988, una zona donde prosperó la industria azucarera con la llegada de las familias Iznaga, Borrell y Brunet hacia la mitad del siglo XIX.

El enriquecimientos de los dueños de los ingenios que existían en el Valle debido a la producción azucarera, hizo que surgieran tanto en Trinidad como en el Valle, casonas y palacetes que hoy son orgullo de la cultura cubana. La fecha de su fundación se celebra cada año con una Semana de la Cultura Trinitaria.

Casonas coloniales enormes, lujosas, palacios donde el lujo y el derroche hicieron de las suyas para integrarse al arte colonial cubano, convierten a la ciudad de Trinidad en una indiscutible joya urbanística y arquitectónica de antano. El signo decorativo característico de las viviendas de la ciudad tiene su base en la ornamentación neoclásica, reflejada en murales, molduras, marcos de madera y en las caprichosas formas que los forjadores del hierro lograron imprimirle, para que se convirtiera en uno de los mayores encantos de la ciudad.

El centro histórico de la ciudad, es la Plaza Mayor, en esta se localiza una estatua de Terpsicore - musa de la danza y la música -, acompañada de la singular belleza de la iglesia de la Santísima Trinidad, fiel guardián de valiosas piezas del tesoro religioso de la isla. Entre ellas se incluyen el Cristo de la Vera Cruz, unido a un altar de mármol dedicado al culto de la Virgen de la Misericordia, único de su género en el país. Las plazas de Santa Ana y de las Tres Cruces, el Campanario de San Francisco y numerosos palacetes aportan un toque de belleza única a la ciudad, la cual dedica cada ano enormes esfuerzos a la conservación de las edificaciones centenarias que en ella se localizan.

Entre los inmuebles de mayor relevancia esta el Palacio del Conde Brunet, actual sede del Museo Romántico, y cuyo primer propietario estuvo también vinculado con la construcción de un teatro que llevó su nombre y la puesta en marcha de un ferrocarril entre la ciudad y el puerto de Casilda. En las 14 salas del museo se exponen piezas de artes decorativas, entre ellas porcelanas y cristalería, ricas en pinturas policromadas y líneas doradas, muchas de ellas encargadas directamente a fábricas europeas de la época. Entre los inmuebles de mayor importancia tambien esta el palacio de Cantero, con tres pisos y un mirador, mientras el de Borrell atribuye su fama vinculada a los cuadros pintados en sus paredes.
A 12 kilómetros de la villa se extienden las suaves arenas de Playa Ancón, con sus cálidas, cristalinas y tranquilas aguas del Mar Caribe, en un ambiente que constituye una invitación a la práctica de deportes náuticos, con unos 30 puntos para el inmersionismo.

Existen diferentes hoteles en la península, entre los que destancan el Hotel Ancón, el Hotel Costa Sur y el más moderno de todos el Hotel Trinidad del Mar.

En la ciudad, con una hermosa vista hacia la ciudad se ubica Hotel Las Cuevas, cuyo nombre responde al conjunto de grutas ubicadas en la elevación donde fue construido hace más de cuatro décadas y que se integran a la instalación. Tambien se encuentra el Hotel Iberostar Trinidad.

Bien cerca de la ciudad de Trinidda tambien podemos encontrar la villa de recreo o finca María Dolores, la cual se apoya en las tradiciones campesinas de la región y ofrece la opción de alojamiento en cabanas climatizadas.


Fiestas tradicionales en Trinidad


Fiestas Sanjuaneras en Trinidad Fiestas Sanjuaneras en Trinidad

San Juan (carnaval) : Es de la fiestas más populares en la ciudad junto con la semana de la cultura. Tiene origen en la Madre patria. Actualmente en Trinidad las fiestas sanjuaneras se celebran en los últimos días del mes de Junio. Por tradición semanas antes se seleccionan la estrella y los luceros, atractivas jóvenes que se pasearán por las calles de la ciudad con carrozas y comparsas en los últimos días de carnaval. Es la fiesta del pueblo, donde todos salen a las calles a disfutar de las variadas opciones artísticas que se brindan.

La Candelaria : Fiesta tradicional que se celebra entre la población campesina, se efectúa el 2 de febrero en el poblado de Condado, es de origen canario y con basamento en la fe católica.

La Semana de la Cultura : Actualmente se celebra en el mes de enero, artistas de todo el país desfilan por las plazas trinitarias. Es una de las fiestas más importantes para el trinitario en todo el año.

San Blás : Esta fiesta se realiza el dia 3 de febrero en el poblado de Caracusey con idénticos antecedentes y características que La Fiesta de la Candelaria.

La Cruz de Mayo : Celebrada en la comunidad de San Pedro del Palmarejo, se basa en el antiguo mito que decía que si el santo era sacado a la calle en procesión terminaría la sequía y comenzarían las lluvias. Tiene las características de las fiestas campesinas cubanas con mucha comida y ron en abundancia.